El evangelio llegó a Malena alrededor del año 1977, cuando un hermano llamado Arcadio Rojas, originario de Las Playitas de Las Minas, provincia de Herrera, y un grupo de hermanos quienes sin saberlo hacían una labor misionera, vinieron e hicieron campañas evangelísticas y muchas personas conocieron a Jesús.
Con la ayuda de los hermanos de la comunidad, se logró adquirir un terreno y se inició la construcción de la iglesia. El hermano Crispin González, quien ya está en la presencia del Señor, fue llamado a ser el primer pastor de la Iglesia de Malena.
Después de servir por diecisiete años, el hermano Crispin decide ceder el pastorado; debido a eso nombran a un pastor interino, el hermano Raúl Saez, quien fue enviado desde Agua Buena, provinciade Los Santos, para realizar la labor pastoral hasta que se tomara una decisión definitiva. Luego de seis meses de oración y análisis, los líderes encargados de la Iglesia nacional sintieron que Dios estaba llamando al Hermano Manuel Pinto para dicha labor.
Antes del llamado el hermano Manuel había servido en diferentes áreas de la iglesia, incluyendo la música, siendo él la primera persona en aprender a tocar la guitarra, aprender himnos y coros y enseñarlos a la congregación, además participó en muchas giras evangelísticas en las comunidades de nuestro distrito, sin importar las amenazas incluso de muerte, limitaciones económicas, falta de transporte, ya que caminaban horas para llevar el mensaje de salvación. También realizó giras al norte de Veraguas y a otros lugares. Con el mismo fervor y perseverancia ha servido también a su familia, ocho hermosos hijos y a su amada esposa Inocencia González quien ha sido un pilar importante en su vida y ministerio, una mujer ejemplar y entregada a Dios.
A pesar de no contar con una preparación teológica debido a las pocas oportunidades de estudio, a las duras pruebas y dificultades que conlleva el llamado pastoral, el hermano Manuel Pinto empieza a servir a Dios como pastor en la Iglesia de Malena, sirviendo no sólo como alguien que predica sino como un pastor accesible, amoroso, paciente, ejemplar y apasionado por hablar a otros de Cristo.
Treinta y tres años más tarde, el pastor Manuel Pinto sintió de parte de Dios que era tiempo de ceder el pastorado a la siguiente persona. Con la nueva visión y "sabor" de la iglesia "Holy Hill", y después de orar y esperar en Dios, el pastor Manuel y la iglesia han visto que Hernán M. Pinto ha sido llamado para continuar con dicha labor pastoral.
Hernán ha servido a Dios desde niño en diferentes ministerios como la música no solamente en Malena sino en otras partes del país, ha participado en giras evangelísticas en varias provincias, ha servido como maestro de escuela dominical en su iglesia local de la mano de su papá, el pastor Manuel Pinto.